
Era viernes de madrugada, las 5 y media de la mañana para ser exactos, y Mery y yo nos dirigimos a la calle Wellington en un taxi sorprendentemente barato (un pound y medio por cabeza). Allí subimos al archi-famoso Megabus y esperamos a que saliera, mientras yo me distraía por así decirlo viendo a unos "tipos" muy raros saliendo de un pub zozpechozo llamado Blue Leopard (…). Y como Mery se puso a entablar amistad con un chico inglés que estaba en el bus (lo de las relaciones internacionales lo lleva en la sangre) y yo estaba demasiado cansada para pensar, me puse a imaginar todo tipo de historias sobre esa "peña" que salía de ahí. "¡Mira, Mery, mira! Esos tipos de ahí deben de ser mafiosos. ¡Y esas sus putas! Mira que poca ropa llevan. Con el frío que hace. Y ahí vienen los chulos… Mae mía mae mía… ¡qué miedo que dan!". Y así todo el monólogo surreal…
Llegamos a la capital de la isla más posh a las 10 y media de la mañana y tras sacudirnos el cansancio y trauma del autobús nos dirigimos a nuestro hostal "5 estrellas" (nótese la ironía por favor) a ver qué nos encontrábamos. 25 libras de sablada pero al menos una habitación doble por el precio de una de 6 personas (gracias, diosa). Vimos las duchas y el retrete y mirad, orinar es algo inevitable y si lo intentas evitar pasa lo que pasa -y yo sí que paso de coger esa p*** enfermedad otra vez xD- pero al ver la "ducha" tuve que asumir que iba a pasar los 3 siguientes días sucia como una pordiosera y lavándome como los gatos en una pila. Snif snif
Vimos de todo lo que se puede ver en Londres. British Museum, estación de St. Pancras, Piccadilly, Oxford Street, China Town, Harrods, Tower of London, Candem Market, Big Ben, London Eye, Houses of Parliament, Westminster Abbey, Green Park, Regents Park, Buckingham Palace, Hyde Park, Soho… y todas y cada una de las estaciones de metro de una ciudad que, con lo que vale un puto billete de tren, ¡no se entiende como pueden estar en semejante estado de deterioro!
A comer, estilo erasmus, esto es, rata. ¿Cuánto cuesta un peazo bocadillo de revuelto de espinacas y jamón al ladito del palacio de Buckingham? Un pound y medio si eres una experta tacaña como yo y tienes ya ultra-desarrollado el olfato para las gangas. Pero en general pasamos mucha hambre y mucho mucho mucho frío. Sobre todo después de descubrir el sábado por la mañana el "gato encerrado" del jod**** hostal. Haceros una idea de lo miserable, pobre, inhumano, anti-higiénico y tercer-mundista que era el desayuno que el domingo preferimos irnos de vuelta a casa sin ingerir nada antes que volver a aquel antro de refugiados de guerra (y luego nos quejamos de nuestro "amado" Refectory…). Vamos, el famoso Megabus tampoco se quedó corto. En el viaje de vuelta de 5 horas el conductor no hizo ni una puta parada y a mí, que no me quedaba dinero para poderme pagar un váter en condiciones en la estación de autobuses (sí, amigos, en Inglaterra se paga por orinar, es lamentable pero aquí te cobran por todo…), me tocó usar todo el rato ese in-des-crip-ti-ble habitáculo de m******* para evitar otra infección.
Finalmente llegamos a Leeds y pude ducharme y exfoliarme y prender fuego a toda mi ropa del asco que me tenía por dios!! xD Relajarme, ver cómo mi peso se va normalizando y darme cuenta horrorizada de que me olvidé mi adaptador de enchufe en aquel p*** andrajoso hostal de mierrrrrrrrrr*******.
Ya véis, un viaje lleno de anécdotas. Pero mereció la pena, porque hubo momentos muy muy buenos a pesar de todo lo malo. Ahora queda lo mejor y lo más duro: acabar los trabajos, empezar a estudiar, preparar esas fiestas pre-navidad, hacer la maletas y despedirse de Leeds por 18 días de vacaciones en nuestras amadas casas!!! ^^ QUÉ GANITAS MADREEEEE
Un beso a todos. Y perdonen el vocabulario pero así es la vida erasmus y así es como hablamos los erasmus.
Narue, la "organizar fiestas me da vida", muy animada -gracias a dios-

Publicado en Reino Unido, Leeds | 6 comentarios »
Google
Yahoo
Technorati
Meneame
Digg